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Entrevista a Max

Por Pepo Pérez (*)

Entrevista realizada en 2006 para RockDeLux, donde se publicó parcialmente. Cedida por Pepo Pérez para su publicación en Guía del Cómic.

Hace bastantes años que tu labor como ilustrador -y a veces diseñador- es tu principal ocupación, y el oficio del que vives. Sin embargo, en todo este tiempo nunca has dejado del todo el cómic y, aunque de manera más espaciada que antes, sigues produciendo historietas. ¿Cuáles son las razones de "seguir en la brecha"? ¿Por qué ese "amor irrenunciable”? 
Inventar historias para ser dibujadas me produce una excitación mayor que solamente dibujar. Ese cruce entre lo narrativo y lo gráfico es esencial para mí, un horizonte de posibilidades sin fin. La historieta tiene un potencial enorme que aún no ha sido explorado, y esa es una aventura excitante.

¿Qué es lo que más te gusta de hacer tebeos? ¿Y lo que menos?
Lo que más me gusta es imaginar una historia, los primeros momentos, el esquema sobre el papel, los bocetos... Lo que menos, el acabado, que se eterniza: una viñeta, otra, otra más, ahora otra página, y otra, ahora el entintado, ahora la rotulación... demasiado lento todo, a mitad de una historia tu cabeza ya está en la siguiente.

¿Cómo contemplas tu trayectoria después de tres décadas, y todos esos cambios gráficos y temáticos por los que has pasado? ¿qué es lo que te impulsaba a esos cambios, ese afán experimentador?  
Yo no soy de los que reflexionan a priori. Primero trabajo y después me pregunto por qué lo he hecho e intento analizarlo. En un momento dado sientes que necesitas cambiar aunque no sepas muy bien por qué. Para mí no es un proceso intelectual, sino anímico. Ese impulso es periódico en mí y tiene que ver con lo que decía antes de tomarme este oficio como una aventura, huir de la rutina. Hacer historietas sin riesgo puede ser mortalmente aburrido.

Brevemente: dime tu principal recuerdo de tu etapa en el "cómix" underground, de Gustavo.
Mucha espontaneidad, ninguna reflexión, demasiada ingenuidad.

De los ochenta de Peter Pank, los ochenta de lo mitológico y El Canto del Gallo.
Mucha diversión, mucho ensayo, mucha búsqueda.

De los noventa...
Crisis y cambio radical de planteamientos. ¡Quizá demasiada reflexión, je je!.

¿Y de la primera década del siglo XXI?
Aún no tengo perspectiva para eso. 

En tu obra hay un fuerte interés por la mitología: la celta y la clásica, y más recientemente, algo de influencia oriental. ¿A qué se debe ese interés, tanto por esa mitología como luego, ya como autor, por reflejarla en tu obra a tu modo?
Los mitos son la forma de creación narrativa más antigua en todas las culturas, y la mitología griega es la más compleja y desarrollada de todas, de modo que en ella se contienen ya absolutamente todos los temas posibles de lo humano (y de lo divino, je je). Vaya, que es un manantial inagotable de ideas. Creo que lo que me llevó a buscar en la fuente mitológica fue mi gusto innato por lo "raro" y lo "fantástico" en las artes. La influencia oriental de los últimos años ya no va tanto por ahí, por lo narrativo, sino que es algo más de fondo, más de la esencia de las cosas, de la esencia del arte y del (sin)sentido de la vida.

Vamos ya directamente al Bardín, que para eso representa al Max actual. Veo, salvo que me equivoque, varias intenciones en él. ¿Por qué ese intento deliberado de alejarte de la, digamos, "narrativa tradicional" del cómic adulto (e incluso de formas literarias del relato o novela tradicional), con personajes contenedor -sin verdadera personalidad, ni pasado, sin una psicología realista-, sin verdaderas tramas argumentales? ¿Por qué el uso de ciertos recursos de estilo gráfico que sacados del imaginario colectivo del cómic, sobre todo los de la escuela Bruguera?
El mundo se mueve hacia alguna parte, y el arte no tiene más remedio que acompañarlo. Las formas narrativas tradicionales han sido superadas por los acontecimientos, diría yo. Cada día más el mundo real me parece fragmentario, a menudo incoherente, inconexo, funcionando desordenadamente en direcciones contradictorias, sin rumbo ni plan. Por eso pienso que los discursos artísticos compactos y cerrados -planteamiento, nudo, desenlace- ya no responden a nada real hoy en día. Se les nota la fabricación, el artificio, la mano del autor disponiendo las cosas para hacerlas cuadrar. Lo vemos cada día en el cine, en la tele, en las novelas, en todas partes. ¡Todo falso! ¡¿Cómo podemos hacer novelas que cuadren si apenas nada cuadra en la realidad?! Claro, la narrativa tradicional siempre es eficaz y funcional como mecanismo, pero algo en ella hace aguas: ya no es capaz de expresar el mundo tal como es ahora. De ahí mi interés por usar en Bardín otras formas narrativas, algunas derivadas del surrealismo, porque creo que expresan mejor la naturaleza incongruente del mundo. Y ese "look" tan Brugueril, porque son precisamente los tebeos Bruguera los que inundan mi subconsciente desde mi infancia. Aparte de eso, yo ya tenía la mala experiencia de llegar a sentirme prisionero de mis personajes "de una pieza", así que Bardín es un intento muy deliberado y muy consciente de crear un personaje que no paralice a su autor. Como muy bien dices, Bardín es un contenedor donde me cabe de todo.

¿Por qué ese interés en el simbolismo y surrealismo, ya presente desde hace mucho en tu trabajo pero ahora, en Bardín, más evidente que nunca? ¿Por qué ese interés por lo metafísico y lo inconsciente? Relacionado con todo esto, ¿Por qué ese interés en usar más que otra cosa en Bardín el lenguaje de las imágenes, y éstas como símbolos? 
El surrealismo fue la última vanguardia realmente total, porque no sólo cuestionaba el arte sino también la vida en todos sus aspectos, y en este sentido sigue siendo plenamente válido y no ha dejado de impregnar el arte hasta hoy.  De hecho, el surrealismo no fue sino la manifestación súbita de una corriente subterránea que recorría el arte desde el principio de los tiempos. La que buceaba en el subconsciente en busca de una auténtica correspondencia entre lo real interior y lo real exterior. El realismo solo puede reflejar la parte perceptible por los sentidos de la realidad. En ese sentido me parece una visión parcial, o "chata". Yo siempre he practicado técnicas narrativas de extrañamiento. Sacar de contexto situaciones reales, llevarlas a terrenos en principio inverosímiles, puede ser una manera de arrojar una nueva luz sobre ellas. Todo orden siempre es artificioso, y el caos en sí mismo carece por completo de interés: es la tensión entre ambos lo que constituye materia artística. Lo metafísico y lo subconsciente, por otro lado, se expresan mejor mediante símbolos gráficos que mediante palabras. En este terreno las imágenes ganan.

¿Por qué esa vuelta deliberada al humor en Bardín, frente a trabajos mucho más "serios" como algunos de los que hiciste en los años noventa? Y en lo gráfico, ¿por qué esa vuelta a un dibujo de "línea clara", plano, más despojado que nunca, frente al trabajo de texturas  "imperfectas" y oscuras en cierto modo que realizaste en las historietas de los noventa?
El humor surge tras comprobar en carne propia que ponerse serio, solemne y didáctico no conduce a nada esencialmente revelador. El humor, en cambio, puede ser altamente subversivo y fuente de liberación. Fíjate en los "koans" zen, esas preguntas absurdas que hacen los maestros a sus discípulos. Son como chistes enigmáticos que provocan la revelación. Y el minimalismo gráfico es mi manera de no contribuir al "ruido de fondo" (la gran plaga del siglo, todo está tan lleno de todo que al final nada te dice nada), es un modo de concentración del significado: a menos dibujo más contenido, más sentido, más emoción. Los dibujantes de la Escuela Bruguera tenían que trabajar a destajo, e hicieron de la necesidad virtud. Inventaron ese minimalismo de los fondos: con dos pinos te hacían ver un bosque entero. Con un trozo de valla y una farola te dibujaban toda la ciudad. ¿Quién necesita más? ¡Practico la ecología del dibujo!

Llevas más de una década manteniendo y editando, junto a Pere Joan, la revista NSLM. ¿Qué es lo que os impulsa a ello, qué os aporta, qué pretendéis con ello? ¿qué expectativas teníais, se han cumplido, se están cumpliendo?
Yo diría que nos impulsa esa idea de los tebeos como aventura creativa y la fe en sus posibilidades de futuro. NSLM es, para nosotros los autores, una manera de decirnos los unos a otros que "no estamos solos". Igual que la comunidad científica mundial dispone de revistas en las que se publican trabajos y descubrimientos de colegas que sirven para que los otros sigan avanzando, esa es también la idea detrás de NSLM. Que se crucen y se fecunden los hallazgos que nuestros colegas hacen en distintas partes del mundo. Y para los lectores es un mirador, una panorámica de la situación de la vanguardia del medio. Aunque mucho me temo que la curiosidad por lo nuevo es una virtud en retroceso hoy en día. Lo nuevo hay que masticarlo, y la pereza mental y la comida rápida siguen ganando terreno.

La típica pregunta de "preferencias y gustos".  Eres lector habitual del Rock delux, ¿no? ¿desde cuándo y por qué?
Desde siempre he sido lector ocasional de revistas musicales, incluso he colaborado en alguna (Efe eme) y desde hace varios años sigo mensualmente RDL. Digamos que mis gustos musicales coinciden en un arco bastante amplio con los que trata la revista, y además me interesan mucho las secciones no musicales de la revista. Y, por cierto, contra lo que algunos lectores opinan, defiendo las tomas de postura política o social. ¿Desde cuándo el arte no es política? 

¿Cuáles son tus músicos favoritos?
Podría llenar toda la página con eso. Dejémoslo en tres amplias líneas genealógicas. La folkrockera desde Dylan y Neil Young o Nick Cave hasta Will Oldham, Lambchop o Giant Sand. La punkrockruidista, de Clash, Sonic Youth o Pixies hasta Planetas o Mogwai. Y una tercera psicodélicoexperimental desde Zappa y King Crimson a David Thomas and two pale boys o Manta Ray. 

¿Qué autores de cómic te interesan más ahora mismo?
Chris Ware allá y Keko acá.

¿Algún director de cine o escritor que sea fundamental para ti?
Fundamentales son Kafka y Borges. Los que más me han tocado últimamente son Haruki Murakami y Roberto Bolaño. En cine me parece fundamental el expresionismo alemán, también Hitchcock. Ahora me interesa Tim Burton como gran re-creador de todas las cosas que me han gustado siempre. O David Lynch. Pero la última peli que me conmocionó de verdad fue Dead man de Jarmusch.

Háblame de tus colaboraciones con músicos como Santiago Auserón, Los Planetas o NeoTokyo.
Con Radio Futura la colaboración se remonta a 1987 cuando me encargaron la versión en historieta de El canto del gallo. Yo les propuse ir más allá de la mera recreación gráfica de la canción. Santiago Auserón se entusiasmó y trabajamos juntos en el guión y él escribió diálogos nuevos para la historieta, que luego, en las actuaciones, el grupo incorporaba a modo de rapeado. Un ejemplo magnífico de conexión música-cómic de ida y vuelta. Somos de la misma quinta, tenemos referencias artísticas comunes y nos entendemos muy bien. Hice también la portada del maxisingle Corazón de Tiza, la del CD Memorias del porvenir (otro ejemplo de ida y vuelta, sacaron ese título de un cómic que yo había hecho sobre ellos para un libro colectivo titulado "Pop español"), el videoclip de la canción Tierra, y el cartel para la gira Juan Perro-Kiko Veneno.
     Los Planetas son aficionados a los tebeos, y yo a su música. Con ellos hice el clip de "Y además es imposible", del que estoy más que satisfecho, a pesar de las prisas y el escaso presupuesto. 
     NeoTokyo es un colectivo mallorquín de música electrónica. Lo visual es básico en sus conciertos, con proyecciones y animaciones. Su música me arrastra a trabajar con un tipo de grafismo distinto, una mezcla de psicodelia y manga que me divierte mucho. Para ellos he hecho  su primer disco (vinilo con portada séxtuple), diseños para camisetas, logos, banderolas para sus actuaciones... 
     También he colaborado un par de veces con Pascal Comelade (la portada del CD Haïkus de pianos y el cartel para su actuación en el Palau de la Música el pasado junio).
     Ahora preparamos para el festival Kosmópolis, en el CCCB, una sesión con Neosol -formación paralela de NeoTokyo- en la que mientras ellos actúan yo dibujaré una historieta en directo en el ordenador, proyectándose el proceso de trabajo en una pantalla. Creo que Monteys y Fontdevila participarán también en la sesión.

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(*) Pepo Pérez es profesor en la Universidad de Málaga, ilustrador y dibujante de cómics (es autor, con guiones de Santiago García, de la serie El Vecino), autor del blog Con C de Arte y escribe habitualmente sobre cómic en prensa (El Periódico, Rockdelux).

Entrevista realizada por Pepo Pérez en 2006 para la revista Rockdelux, donde se publicó originalmente en una versión editada y recortada. La entrevista se publica aquí de forma íntegra. Página creada en mayo de 2010.