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Entrevista a Manuel Bartual

Por Borja Crespo (*)

 

Portada de '¡Escucha esto!' (Astiberri)

Vivir únicamente del cómic no es tarea fácil, pero ganarse bien el pan dibujando en todas sus variantes no lo es tanto. Manuel Bartual (Valencia, 1979) publica historietas, ilustra, diseña y le da a lo que le echen si tiene que ver con un lápiz y el ordenador. Se inventó Nomagazine, una revista online con reportajes temáticos y trabajos de diferentes ilustradores, fotógrafos, dibujantes y diseñadores; y ahora, entre otras cosas, co-dirige la publicación especializada El Manglar, única en su especie en nuestro mercado, mientras sus viñetas de la serie Sexorama aparecen semanalmente en El Jueves y maqueta y da esplendor a los lanzamientos de editoriales como Astiberri. La casa bilbaína le ha editado ¡Escucha esto!, una recopilación de sus ácidos e irónicos chistes sobre música, pergeñados para el bloghomónimo de MTV.
     ¡Escucha esto! se antoja un libro-objeto, un regalo ideal para melómanos y cómicadictos. Editado con gusto, reúne divertidas estampas sobre los entresijos del negocio de la música y se mofa de algunas estrellas con o sin brillo. Bartual empezó en los años 90, autoeditando trabajos con sus compañeros del colectivo 7 Monos. Hasta encabezó un libro dedicado a Kevin Smith cuando el orondo cineasta aún era respetado entre los aficionados a la cultura pop. También es autor de Morón el pollastre, Álex y Con amigos como éstos, realizados mano a mano con Manuel Castaño, e impulsó el fanzine sobre historieta 9º Arte, que co-dirigió junto a Sergio Córdoba.  

¿Cúal fue la excusa para el nacimiento de ¡Escucha Esto!?
Fue un encargo por parte de MTV. Estaban poniendo en marcha toda una serie de blogs y querían uno de humor un poco en la línea del que por entonces estaba dibujando Mauro Entrialgo para la web de El País, pero con la música como tema. Me llamaron, les presenté un proyecto y les gustó. La única directriz que me dieron fue que tuviera el tono gamberro que se le supone a MTV... Por lo demás, libertad total. 

¿Y Sexorama?
Surge también a partir de un encargo de El Jueves. Llevaba varios años enviando propuestas a la revista, hasta que un día me llamó Monteys para comentarme que les gustaba lo que hacía pero que no les habían terminado de encajar las series que hasta entonces les había propuesto. Me comentó una idea que tenían sobre una serie con el sexo como tema y orientada a gente joven, por si me animaba a preparar algo siguiendo esas coordenadas. Sexorama fue el resultado: me puse a ello, les presenté un par de páginas acabadas y un listado con temas, bocetos e ideas, y al poco tiempo me llamaron para decirme que había gustado allí en el consejo de redacción. Desde entonces por ahí ando, con una nueva entrega de Sexorama cada semana. 

Sexo y música, dos buenos hobbies...
Sexo, drogas y rock and roll... ¡ya me falta menos para convertirme en un estereotipo! 

¿Hay algo de autobiográfico? Intuimos que sí...
¡Mucho! Mi humor es más bien costumbrista, producto de fijarme bastante en mí mismo y en la gente que me rodea. Me siento muy cómodo con este tipo de humor y además creo que es una buena forma de conectar con los lectores, de que se sientan identificados con lo que leen en mis historietas. En realidad lo único que me diferencia de quienes me leen es que cuando termina el día yo me siento a poner en viñetas aquello en lo que me he fijado o me ha pasado horas antes. 

Seguro que algún colega te ha dicho que te has inspirado en alguna de sus batallas...
Sí, claro, pero lo más alucinante es cuando te inventas algo completamente ido de madre y de repente llega alguien y te dice que esto le pasó a él, a su amiga o a su primo. 

¿Cuál suele ser tu manera de trabajar?
Voy anotando todo lo que se me va ocurriendo, ya sea de la entrega en la que estoy trabajando o de alguna otra. Cuando ya tengo pensados los chistes que irán en la página que me toca entregar me siento a abocetarla, y ya sobre el boceto voy escribiendo los diálogos. Paso a tinta, escaneo, coloreo en el ordenador y listo. Una página de Sexorama me suele llevar un día de trabajo, las entregas de ¡Escucha esto! algo menos. Hablo de lo que es el dibujo en sí, claro... lo que es el guión ya varía según lo inspirado que estés. A veces escribes una página en dos horas pero luego hay otras que tardas toda una semana. 

¿Te consideras ilustrador, dibujante de cómic, diseñador o todo a la vez?, ¿con qué te encuentras mas cómodo?
Principalmente, historietista y diseñador gráfico. Yo siempre había querido vivir de dibujar tebeos, de modo que ya te imaginarás cuánto me alegro de poder estar haciéndolo. En cualquier caso me parece estupendo estar complementándolo con mi faceta de diseñador gráfico, que es algo con lo que también disfruto y que se complementa bien con mi faceta como historietista. 

¿Cómo afrontas tu trabajo para Astiberri como diseñador?
En Astiberri me encargo de diseñar y maquetar todos los títulos que la editorial publica cada mes. Recibo los materiales, encargo las rotulaciones en caso de que se trate de la obra de algún autor extranjero, maqueto el libro y tras la revisión por parte de la editorial lo enviamos a imprenta. Llevo trabajando con ellos más de seis años y tenemos muy buena relación. Cuando me planteé editar ¡Escucha esto! en libro pensé en Astiberri automáticamente, ya que no sólo se preocupan de cuidar la edición de todos los libros que ponen a la venta sino también de promocionarlos como corresponde. Hay editores que piensan que su trabajo termina una vez sale el libro de imprenta, pero en Astiberri saben bien que en realidad todavía hay que meter muchas horas de trabajo a partir de ahí para conseguir que el libro funcione comercialmente. 

¿Alguna influencia reseñable en tu trabajo?
Supongo que yo no estaría dedicándome a esto si no fuera por los tebeos de mi padre y de mi tío que leía de pequeño en casa de mis abuelos. Aprendí a leer con Pulgarcitos, y las historietas de gente como Vázquez, Segura, Raf o Ibáñez supongo que se pueden considerar mi primera influencia. Creo que gente de la generación inmediatamente anterior a la mía también me ha influenciado bastante, estoy pensando en autores como Manel Fontdevila, Albert Monteys o Mauro Entrialgo, pero tampoco creo que tengamos que buscar los referentes únicamente en los tebeos. Yo cuando miro mis historietas veo también una clara influencia de las aventuras gráficas de Lucas Arts, aquellos videojuegos eran grandísimas comedias que me tuvieron enganchado de chaval: la saga de Monkey Island, el videojuego de Indiana Jones, El día del tentáculo...  

¿Con este ultimo album, puede aparecer en tu curriculum la etiqueta de dibujante "indie" o de lo "indie"? Como Juanjo Saez...
Es probable. Hay quien necesita etiquetas para hablar del trabajo de otros, así que vaya, mientras hablen del mío... ¡bienvenidas sean todas las etiquetas! 

¡Escucha esto! se publica en internet, ¿cómo ves este medio en relación a la difusión del cómic?
Fabuloso. Los que verdaderamente los valoramos creo que somos los que estuvimos peleando para dar a conocer nuestro trabajo con los fanzines. Es inevitable no sentir cierta nostalgia de aquello, pero tiendo a echarla a un lado en cuanto pienso en lo fascinante que resulta esto de que ahora tú publiques algo en internet e inmediatamente pueda leerlo cualquier persona aunque esté en la otra punta del mundo. Un poco por esto mismo acabé montando una versión en inglés de ¡Escucha esto!, para que la serie la pueda leer cualquiera. Hay algunas entregas que han funcionado muy bien fuera de España, y han acabado asomando por muchos blogs extranjeros. 

Empezaste como fanzinero... ¡y con un libro de Kevin Smith! ¿Qué queda de aquellos maravillosos años 90?
¡Qué lejanos parecen ya! Aquello del libro que preparé sobre Kevin Smith, aunque ahora lo miro y me sonrojo, me vino muy bien en su momento para darme cuenta de que si quería dedicarme a esto bastaba con echarle horas, dar lo mejor de mí mismo y ser muy cabezota. Creo que ello, sumado a una pizca de suerte, es la clave de cualquier éxito. 

No se venden discos en tiempos de crisis. ¿Y tebeos?
Tebeos da la sensación de que sí, o al menos eso parece si uno se fija en la cantidad de novedades que se editan y en el espacio que ocupan en librerías y grandes superficies, cada vez mayor. Supongo que una cosa está ligada a la otra: es muy probable que quien antes se gastaba su dinero en discos ahora lo haga en libros o tebeos. 

 

Portada de 'Sexorama: El manual sexual de Manuel Bartual'
(Ediciones El Jueves)

Sexorama ha arrasado... No hay nada como hablar de sexo...
Sí, en verano El Jueves publicó un libro recopilando 100 páginas de la serie y lo puso a la venta junto con la revista en uno de sus números de agosto. Según la estimación de ventas la cosa ha ido bastante bien, a ver qué tal cuando tengamos las cifras definitivas. La idea es sacarlo a la venta también en librerías, de modo que quien no pudo comprarlo junto con la revista podrá hacerlo ahora por separado. 

¿Qué tipo de público te sigue? Hay rumores de que tienes una legión de fans de temprana edad...
¡Eso parece! Al menos a tenor de las encuestas de El Jueves, donde Sexorama triunfa entre los lectores menores de 15 años. Supongo que ¡Escucha esto! debe leerlo principalmente gente que rondará entre la veintena y la treintena, pero Sexorama se ha hecho un hueco entre el sector juvenil de lectores de El Jueves. El récord de momento está en un chico de 11 años que me escribió diciéndome que mi sección era la primera que leía todas las semanas cuando su padre compraba la revista... 

¿Y tus padres no se preocupan?
Más bien al contrario. Mi madre está encantada, por ejemplo. Ahora, cuando va a la peluquería, ya tiene otro tema de conversación con la peluquera, a costa de las cochinadas de las que habla su hijo en El Jueves

¿Cómo ves el panorama del cómic en la actualidad? Eres de los pocos que puedes presumir de vivir bien de las viñetas...
Yo soy optimista en este sentido. Vivir de dibujar tebeos en España todavía sigue siendo una lotería, pero creo que poco a poco la gente va haciéndole más sitio en sus casas a los tebeos. Es el primer paso para crear una verdadera industria de la historieta en España, aunque para ello no podemos despistarnos y ofrecer a la gente buenas historias que puedan competir sin problemas con cualquier otra oferta cultural que los lectores tengan a su alcance. 

¿En qué proyectos andas? ¿Qué hay de esa serie de animación del oficinista?
El proyecto de animación de Reflexiones de un oficinista me temo que anda algo parado. Preparamos un piloto con una productora que se interesó por la serie y luego estuvieron moviéndolo por varios canales de televisión. Hubo alguno que se interesó, pero no podían asumir el presupuesto que hacía falta para poner en marcha algo así. Aparte, lo que ando preparando estos días son nuevas tiras para una recopilación de Con amigos como estos, la serie que he estado dibujando en diferentes medios junto con Manuel Castaño estos últimos diez años. Lo publicará Diábolo Ediciones en 2010.

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(*) Borja Crespo (Bilbao, 1971) escribe habitualmente sobre cómic en diferentes publicaciones, especialmente en el diario El Correo, y ejerce de cabeza visible de la organización del Salón del Cómic de Getxo. Acaba de publicar el libro de microrelatos ilustrados Cortocuentos con dibujo de Chema García (Astiberri) y está ultimando un recopilatorio de historietas cortas titulado Te hiero para Dolmen Editorial.

Texto de Borja Crespo, cedido para Guía del cómic. Página creada en enero de 2010.