comparte





explora

autores

entrevistas

contacta

e-mail

Twitter

Facebook

 

Entrevista a Jordi Bernet

Por Yexus.

 

Portada de 'Torpedo' #15
(Glénat)
   
 

Portada de 'Fuera de serie'
(Glénat)

Barcelonés de 56 años y todo un clásico en activo. Sustituyó con edad temprana a su padre, el célebre creador de Doña Urraca, produjo comic de género para el mercado inglés y trabajó a mediados de los 60 para la revista belga Spirou. Ha formado parte del llamado boom del comic en los 80 junto a guionistas como Trillo, Segura o Abulí con series como Sarvan, Kraken, De vuelta a casa, Light & Bold y particularmente Torpedo, definitivo impacto popular desde 1983. En los 90 revalida su permanencia con la comedia Clara de noche. Confeso deudor de los clásicos de prensa norteamericanos, Bernet constituye un maestro de la iluminación rotunda, un narrador vigoroso de estilo dinámico y trazo tan expresivo como contundente. Ediciones Glénat le dedica el volumen Fuera de serie dentro de la colección “Jordi Bernet Integral”, a la vez que publica el decimoquinto álbum de Torpedo.

¿En qué consiste Fuera de serie?
Contiene una serie de materiales que habían quedado dispersos, porque van desde historias de hace un montón de años hasta cosas relativamente recientes y se ve una evolución y unos cambios de estilo lógicos que pueden ser interesantes. Hay un prólogo de Alfonso Figueras, un artículo de Tino Reguera y un escrito de Carlos Trillo sobre mi estilo y mi manera de trabajar.

¿El criterio de selección ha sido tuyo?
Si. Básicamente he intentado que haya estilos muy contrastados, de diferentes épocas. La primera es una historia truculenta de los años 60, hecha en principio para sindicación y que luego recuperé; hay un par de historias para Italia en la década anterior a Torpedo; hay una más antigua, de la época en que trabajaba para la revista Spirou; y luego cosas modernas, como una para El Periódico de Catalunya con guión de Oscaraibar, una con guión del italiano Roberto Dalpra, y una mía, erótica, que recrea una escena de El cartero siempre llama dos veces. También hay unos cuantos dibujos que seleccionó Joan Navarro, apuntes, caricaturas, y algunas fotos curiosas, como una que tengo con Frank Robbins en la playa... Ha sido un trabajo complicado elaborar una bibliografía un poco contrastada porque muchas cosas mías han sido publicadas en 7 u 8 países, primero en revista, luego en álbum, y ya no recuerdas todas las fechas. Creo que por primera vez es una lista contundente porque hasta ahora se habían publicado cosas con bastantes errores.

Hablemos de Torpedo. ¿Es un auténtico best-seller?
Bueno, Torpedo antes de esta colección de Glénat ya había publicado siete albumes, ha tenido colecciones de revistas y aparece en un montón de sitios. Pero está dentro de la tónica del material de serie negra, que tiene siempre un lector incondicional y culto aunque no un amplio abanico de público, como pueda ser el de Mortadelo, que puede ir desde abuelitos a niños con ganas de cachondeo. El de Torpedo creo que obedece a un tipo determinado. El género negro tiene mucho prestigio pero raramente alcanza grandes tiradas. Es un poco de culto, y en el cine ocurre lo mismo.    

¿Y qué opinan en Estados Unidos de esta versión de sus propios mitos?
Allí tenemos toda una serie de fans, pero volvemos al tema del culto. Yo allí soy muy conocido entre los dibujantes, entre la gente que está al tanto del tema, pero ocurre que allí todo son superhéroes y más superhéroes. Y ahora que hablamos de esto te diré que estoy trabajando para DC Comics con una historia de ocho páginas de Batman; es interesante, porque el guión es de Howard Chaykin y será incluida en la serie Batman Black and White, que saldrá en comic-book y luego en formato de lujo. Yo ya había trabajado en DC, como artista invitado en historias de Sergio Aragonés, y siempre estoy dispuesto a participar en experimentos de este tipo.

En realidad Batman tiene también mucho de género negro ¿no?
Si. De los superhéroes, Batman es el más soportable para mi: transcurre de noche, en una ciudad inmensa, entre callejones, contraluces, blanco y negro...

Efectivamente: Batman, Kraken, Iván Piire, Historias Negras... ¿Por qué se adapta tan bien tu dibujo a esas atmósferas tenebristas?
Porque me gusta, me gusta mucho. Yo el color que prefiero es el blanco y negro. Soy un gran admirador del cine, sobre todo de género negro. Kraken, por ejemplo, surgió de una conversación entre Segura y yo sobre la película de Carol Reed El tercer hombre, con aquella fabulosa persecución en las cloacas. Además, las historias tienen casi siempre un fondo real porque en aquella época recuerdo que cerca de Sabadell encontraron en la tubería del agua de una casa antigua una especie de elemento vivo extraño, que se había creado por la humedad y la podredumbre, que estará en un bote en algún museo [risas] Y nos dio la idea de aquel monstruo que encarnaba todo el mal de la ciudad.

 
"El color de Torpedo es una imposición editorial. En Francia parece condición sine qua non."

Es obvio que Torpedo está concebido a blanco y negro ¿Es el color una imposición editorial?
Si. Ten en cuenta que como se publica en Francia, allí el color parece condición sine qua non. Ya aquí, en la época de Toutain, como era una serie de mucho éxito él no la concebía en blanco y negro. Era la primera mitad de los 80 y Toutain ya comentó el hacerlo a color, incluso entonado en sepias o algo así. Yo nunca lo había visto en color y la verdad es que a Toutain siempre le había dicho que no. Pero luego en Francia insistieron mucho; insistieron tanto que me llenaron la cabeza con que las ventas funcionarían mejor, y al final quise probarlo. Como yo no quería pintarlo, tenía una colorista que era muy buena y yo supervisaba las pruebas que hacia. Estaba bien pero a mi no me añadía nada. Yo lo hacía en blanco y negro pensando un poco, pero solo un poco, en el color pero algunos de ellos se han publicado también a blanco y negro y quedaban mejor. Siempre te llevas la sorpresa. Porque tu apruebas lo que se hace con la prueba de azul, pero cuando se imprime resulta que los rojos son más fuertes, los azules son insoportables...Yo opino que en lo sencillo está lo bueno.

¿Y los álbumes para España?
Aquí cambia de colorista y también está bajo control pero llevo ya dos albumes en blanco y negro. El color llega hasta el trece, que es uno que pensé que realmente queda mejor así porque transcurre en Cuba, casi todo en exteriores, y tiene su colorido y su razón de ser. El catorce eran historias cortas en blanco y negro, y este que aparece ahora también es en blanco y negro. Y lo serán los siguientes.

¿En qué reside esa química entre Abulí y tu? ¿Donde está la clave del éxito?

Desde que volví a España -porque llevaba tiempo por Italia y Francia- he trabajado siempre escogiendo los guionistas que me han parecido los mejores. Torpedo es una historia que me gustó desde el principio. Abulí es una persona que cuenta las historias muy bien con pocas palabras, muy sintético, que sugiere y luego a partir de ahí tu puedes desarrollarlo todo. Lo importante es que la historia que piensa el guionista sea una historia que se pueda contar en imágenes y que tenga acción, que tenga gracia. Esto parece fácil pero no lo es: yo he trabajado con muchos guionistas y algunos eran indibujables, de verdad. Con Abulí siempre nos hemos llevado bien, los dos lo vemos clarísimo, y él es también muy cinematográfico, lo que a mi me va muy bien.

Tu entintado es muy dinámico pero ¿cómo son tus lápices?

Al principio quizá los hacía más sueltos pero desde hace ya mucho tiempo los problemas del lápiz prefiero solucionarlos bastante bien y luego quiero que el pasado a tinta tenga un aire de rapidez y espontaneidad. Cuando una historia transcurre en un sitio determinado me gusta ambientarla pero no hasta la extenuación; hay dibujantes que opinan diferente, como los franceses, que desarrollan una historia en un sitio y parece una guía turística. A mí me gusta sugerir y que el lector haga también su trabajo. No me gusta insistir demasiado; tengo un concepto bastante concreto de cuándo la viñeta está terminada. Incluso prefiero a veces sacrificar lo que podría ser el decorativismo de una viñeta para llegar al final de la secuencia con un impacto.

¿Hay nuevas ideas para trasvasar Torpedo a otros medios?
Ocurre que los mios son personajes difíciles, porque Torpedo es muy cinematográfico pero cuando hubo aquel proyecto de animación para televisión se topó con la censura; cuando vieron el primer episodio se espantaron un poco y se volvieron atrás. Para mi lo complicado es que las películas de dibujos animados para mayores no las entiende nadie, creen que son siempre para niños. En realidad ocurre lo mismo que con el comic. Por lo que Torpedo en dibujos animados lo tiene jodidísimo, porque es un asesino. Y yo tengo mala suerte con esto, porque el otro personaje que me gusta, Clara de noche, es una puta [risas]. Muy bonita, pero tú me dirás a ver quién se anima a hacer una serie para televisión con ella.

¿En qué trabajas ahora mismo?

Bueno, sigo con lo de Torpedo. También con Clara de noche, que ha marcado un hito, porque ocurre que, como he dicho, por el hecho de ser una puta no se puede publicar nunca. No hay ningún personaje de este tipo que se haya publicado cotidianamente en una strip y yo lo he conseguido en un periódico de Buenos Aires, que se llama Página 12: hace nueve años que la publica todos los jueves. Es un diario progre y de vez en cuando hay algún tipo de ultraderecha que lanza sus andanadas y se rasga las vestiduras, pero va saliendo. Ellos están muy contentos cuando hay algún follón porque luego vende más. El personaje también se publica en otros países, como Holanda, Italia, Alemania, Estados Unidos... Además estoy con una serie erótica para Penthouse que se llama La chica Dum-Dum. Y ahora con la serie de Batman que te comenté.

¿Algún otro proyecto en mente?
Yo siempre estoy con la idea de hacer alguna serie para la prensa, pero esto es algo que me ronda por la cabeza y, claro, lo tengo que materializar y luego comercializar. Me gustaría pero, por otra parte, lo veo complicado porque me falta tiempo para desarrollarlo. Y también me gustaría el chiste político, el cartoon, pero aquí tienes que estar todo el día con la radio puesta. Debe ser durillo pero bonito. Me gusta siempre variar cuando llevo un tiempo haciendo una cosa, verás que paso de un estilo muy realista al humorístico. Mi padre también tenía esa facilidad. Y disfruto mucho en todas las historias, tanto en los personajes protagonistas como con los secundarios.

¿Y con tus personajes femeninos?

Me gusta mucho dibujar mujeres. Quizá sea debido a que cuando hacía historieta de sindicación prácticamente no salían mujeres, te aburrías de dibujar soldados ingleses y, coño, ya no sabías cómo funcionaba una señora [risas] Y luego he ido aceptando muchos personajes femeninos, para practicarlo y para desarrollar el asunto, que lo considero dificilísimo.

Texto de Yexus, cedido para Guía del cómic. Publicado originalmente en Volumen Dos #5 (Under Cómic, mayo de 2000). Página creada en mayo de 2010.