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Entrevista a Santiago García y Javier Peinado

 

Portada de 'Héroes del espacio (1): La puerta del cielo'
Esta semana se ha puesto a la venta el primer álbum de Héroes del espacio, el nuevo trabajo del equipo formado por el guionista Santiago García (Madrid, 1968) y el dibujante Javier Peinado (Madrid, 1977).  Con su anterior trabajo conjunto, la novela gráfica La Tempestad, cosecharon una nominación en el Salón del Cómic de Barcelona en la categoría de Autor Revelación por el trabajo de Peinado, y ahora regresan de nuevo al género de ciencia-ficción con un planteamiento muy distinto: una serie de aventuras protagonizadas por un puñado de jóvenes aspirantes a pilotos espaciales.

Vendednos Héroes del espacio.

Javier Peinado: Es una serie de aventuras de ciencia ficción donde encontraremos acción y aventura, pero también tensiones políticas, espionaje, secretos científicos y unos personajes bien construidos que actúan según sus propias ideas y deseos. En este primer capítulo se narra cómo un grupo de chavales son escogidos para pilotar los Astros, unos cazas cuya tecnología es super-secreta y super-avanzada en comparación con cualquier otra nave conocida. Estos cazas permiten la soberanía de Europa Unida frente al resto de naciones.

La Puerta del Cielo es la primera entrega de una serie. ¿Cuántos episodios tendrá?

Santiago García: La respuesta, como casi siempre, la tiene el público. El planteamiento de Héroes del espacio da para una serie prácticamente indefinida, siguiendo la vida de los protagonistas durante años, más allá de su formación en la academia del espacio y a medida que participan en los acontecimientos históricos del mundo en el que viven. Podríamos decir que todo está dispuesto para que Héroes crezca como una gran saga con mucho recorrido, de modo que si la respuesta de los lectores es buena, tenemos entretenimiento para años. Esto es más una "serie" que una "historia".

   
Las cuatro primeras páginas del cómic (con rotulación provisional realizada por los autores). Clic sobre las imágenes para ampliarlas.

Javier, ¿Qué cosas tenías en la cabeza cuando has diseñado el mundo y los personajes de Héroes del espacio?

J. Peinado: Bueno, para los personajes siempre parto de la cara que les pongo mentalmente al leer la historia del guión, pero supongo que influye un poco todo, gente que conozco en la vida real, personajes de ficción,... siempre hago un montón de bocetos de cabezas mezclando rasgos hasta que veo el que me pega con el personaje.
     Para el mundo, quise hacer un escenario reconocible como el actual, pero con pequeñas variaciones. Realmente no creo que en el futuro (no demasiado lejano) cambie todo radicalmente, las ciudades se modificarán, pero mucho de lo que hay hoy seguirá en su sitio. En cuanto a las naves, siempre me ha divertido dibujarlas e inventar formas nuevas, me encantan las naves de Chris Foss, Juan Giménez, las de la primera trilogía de Star Wars, o el videojuego Homeworld, y cualquier diseño que se salga un poco de lo típico. Al diseño de los cazas Astro le di bastantes vueltas, para dar con algo de formas puras, muy geométrico, extraño (son naves únicas), pero con un perfil muy reconocible.

     
Las páginas 12 a 15 del cómic (con rotulación provisional realizada por los autores). Clic sobre las imágenes para ampliarlas.

Y tú, Santiago, ¿tienes alguna referencia literaria, o te has documentado con algún tema científico para la historia?

S. García: Tengo que reconocer que no soy un gran aficionado a la ciencia-ficción, al menos en literatura. He leído muy poco y ni siquiera a los clásicos. En cine siempre me ha gustado más, de hecho La tempestad nacía de mi fascinación infantil por Planeta prohibido, que es una de mis pelis favoritas de siempre. En cómic no he sido muy apasionado de la ciencia-ficción europea, y quizás lo que más me haya gustado hayan sido las colecciones de EC, Weird Fantasy, Weird Science. O sea, tebeos de los 50, lo cual creo que enlaza con las cosas que más han podido estar en mi cabeza cuando pensaba en Héroes del espacio, que tal vez fueran las aventuras de Roco Vargas, de Daniel Torres, uno de los mejores cómics españoles de cualquier género de todos los tiempos, el Sky Masters de Kirby, que ahora mismo está reeditando Glénat, y Twin Earths, de Al McWilliams. También los documentales futuristas que hizo Disney en los años 50 y que están recopilados en un DVD titulado Tomorrowland. Probablemente el punto en común de todas estas cosas sea que muestran un futurismo un poco anticuado, con los pies anclados en la Tierra, más cerca de la ciencia que de la fantasía pura. Imagino que en parte lo que me llevó a esto fue la tendencia natural de acercarme al mundo visual de Javier, que está muy próximo a Torres y a Jacobs, y de hecho las primeras páginas suyas que vi podrían describirse como ciencia-ficción decimonónica pasada por el filtro de la línea clara. Pero además, este tipo de escenario de ciencia-ficción antigua, razonablemente plausible, por llamarlo de alguna manera, te obliga a practicar una inventiva un poco más factual, un poco más basada en la realidad, que era algo que me apetecía. Frente a la fantasía disfrazada de ciencia-ficción de La tempestad, en Héroes del espacio quería que la tecnología y la ciencia tuvieran al menos una semblanza de verosimilitud. Por eso, lo que más he consultado para escribir este guión han sido libros de divulgación científica, especialmente los del archifamoso Michio Kaku -Physics of the Impossible es un tesoro para cualquier aprendiz de físico especulativo-, y también, por supuesto, artículos sobre ciencia y tecnología, que afortunadamente hoy en día tenemos a nuestra disposición en abundancia en internet, y para todos los niveles de entendimiento.

 
Diseños de maquinaria de Peinado para Héroes del espacio.
Click para ampliar.

Javier, por su parte, sí es un gran aficionado a la ciencia-ficción tanto en literatura como en cómic.

J. Peinado: Pues sí, como ya ha dicho Santiago, en cómic me fascina Roco Vargas por su forma de mezclar aventura y ciencia-ficción con una estética años 50 y el dibujo siempre exquisito de Torres. También Edgar P. Jacobs, que pasa de la ciencia-ficción un poco de película de serie B a la aventura clásica y el espionaje; a mí me encanta. Los primeros dibujos que Santiago vío míos eran una historia de ocho páginas que hice para un concurso, y precisamente era un compendio de cosas que me encantan, lo hice casi como homenaje: Jacobs, Julio Verne, H.G. Wells, Arthur Conan Doyle (la historia empezaba casi como El Mundo Perdido, de éste último). En cómic también admiro a Moebius (¡El Incal, por supuesto!), Juan Giménez (cualquier historia suya con naves me hace babear, desde Leo Roa hasta La Casta de los Metabarones), y creo que de los primeros cómics que me engancharon de verdad fueron los de Burton & Cyb de Segura y Ortiz. También están muy bien las sagas de Valerian y la de Los Náufragos del Tiempo, aunque ésta la fui comprando de ediciones antiguas y no pude terminarla, me parece que ahora se reedita, así que aprovecharé.
     En literatura siempre he preferido la ciencia ficción "realista". Es decir, que uno pueda pensar que es algo posible y no muy lejano. Mi autor favorito es Arthur C. Clarke, autor de 2001: Una Odisea Espacial (y siguientes), pero también de la saga Venus Prime (bueno, ésta es en realidad de Paul Preuss, a partir de relatos cortos de Clarke) y magníficos relatos (recomiendo Cuentos de la Taberna del Ciervo Blanco). Otro clásico que no se puede ignorar es Isaac Asimov y la saga de La Fundación, o todos sus cuentos de robots. Dentro de la ciencia ficción realista estoy ahora mismo leyendo Marte Rojo, de Kim Stanley Robinson. Es el primer libro de una trilogía sobre la colonización de Marte (Marte Rojo, Marte Verde, Marte Azul). Y de momento sólo puedo decir que ya es otro de mis favoritos de todos los tiempos.
     Pero tampoco le hago feos a una ciencia ficción más fantasiosa, me gustó Dune (el primer libro) y me encanta Crónicas Marcianas y cualquier otra cosa de Ray Bradbury. Y por supuesto, por lo decimonónico, H.G. Wells (La Guerra de los Mundos, Los primeros hombres en la Luna), al que empecé a leer relativamente tarde, ¡pero que sentí que me venía como anillo al dedo!

¿Cómo surgió la idea de Héroes del Espacio? ¿Cuál fue su germen?

S. García: Creo que lo que más me importaba a la hora de pensar Héroes del espacio era crear una serie. Ahora que tendemos a pensar en términos de novela gráfica y que cada vez más concebimos las historias como relatos autoconclusivos, me apetecía no olvidar esa herencia de la literatura popular y del cómic comercial de toda la vida que tanto nos ha hecho soñar y que es el concepto de la historia sin principio ni fin, la historia que en realidad es el desarrollo indefinido de unos personajes en un escenario completamente creado por nuestra imaginación. La idea de tirar un poco hacia la space opera también me la sugiere el estilo de Javier, porque como ya he dicho antes, parece que es algo que le sale natural, y yo siempre escribo pensando en quién va a dibujar y qué es aquello a lo que más partido puede sacar.

   
Dos pruebas de portadas desechadas (una ya finalizada y otra
abocetada) y una ilustración
de uno de los personajes.

Javier, ¿te gustaría hacer algo que no fuera ciencia-ficción?

J. Peinado: Sí, tampoco querría encasillarme demasiado (que tampoco pasa nada, tratándose de algo que me gusta tanto, je, je), y hay otros géneros que me atraen, como el de aventuras (en el lugar y el tiempo que sea), el terror, que creo que puede ser divertido al requerir un dibujo más dramático y expresivo, el thriller, o incluso algo tipo películas bélicas de las de antes...Creo que me va cualquier género donde haya algo de acción o de movimiento, que me parece lo más divertido a la hora de dibujar. Pero eso sí, con una historia de peso por detrás.

Santiago, ¿Qué proyectos de cómic te rondan por la cabeza, aparte del número dos de Héroes del espacio?

S. García: Algunos ya están haciéndose públicos, como este Héroes del espacio  o la adaptación de Jekyll y Hyde que he hecho con Javier Olivares y que publica SM de inmediato, o el tercer volumen de El Vecino, que ha dibujado Pepo Pérez y publica Astiberri también en las próximas semanas. Las que todavía no están para hacerse públicas mejor comentarlas en privado, porque cada idea y cada proyecto tiene su maduración, y si le da la luz demasiado pronto, se estropea... De momento, lo que sí te digo es que me gustaría que saliera adelante el segundo episodio de Héroes. Lo más difícil de una serie es levantar todo el mundo donde se va a desarrollar y presentar a los personajes, y llegar al segundo episodio es una liberación: por fin has sacado los juguetes de la caja y puedes empezar a destrozarlos.

 
Un "extra" de Héroes del espacio muy original: un recortable de uno de los cazas
Astro sobre los que gira la serie, que se puede descargar desde el blog de Peinado para imprimir en casa y montarlo.

Javier, ¿qué es lo que más te hace sufrir de los guiones de Santiago?

J. Peinado: Si tengo que decir algo, tal vez las conversaciones de varias viñetas. Y eso que considero que mientras más texto tenga un cómic, mejor (más tarda uno en terminar de leérselo), pero a veces es bastante complicado dibujarlo. Quiero decir, tienes a dos personajes diciendo frases, ahora uno, ahora el otro, y no hacen nada más. En el cine se puede alternar un plano y otro hasta que acaba el diálogo, y nadie dice nada. Pero en el cómic no se puede abusar de eso. Ciertamente, convertir una conversación en una página con viñetas diferentes e interesantes me resulta más difícil que dibujar un combate entre robots con explosiones y acrobacias.
     Con lo que más disfruto es con los "momentos de impacto", por lo mismo, la carga recae en ese momento en el dibujo y uno sabe qué quiere conseguir, si un movimiento, un estallido de color. Es más divertido dibujar algo dinámico. Aunque a veces, y Santiago lo sabe bien, se me ha atragantado algún movimiento complicado, de esos que tienen que resolver varias cosas de golpe en una sola viñeta. Me acuerdo del choque entre Jon y Jonni Herrera en La Tempestad, ¡ya no recuerdo cuántas versiones diferentes hice de aquella viñeta! A veces no sé muy bien si lo que dibujo es lo que Santiago tenía en la cabeza o todo lo contrario, a pesar de que sus guiones son de un detalle que no deja casi nada de duda.

Santiago, ¿Cómo se lleva lo de ver de repente una página dibujada que no encaja con la idea que tenías?

S. García: Hombre, eso forma parte del oficio. Que un dibujante (y no sólo Javier) interprete un guión de forma diferente a cómo te lo habías imaginado no es algo que pueda pasar, es algo que tiene que pasar y que va a pasar. Como se suele decir, eso es lo bueno de colaborar con otra persona... ¡y también lo malo, vale! Pero en general, si me encuentro con una solución que no me acaba de convencer, lo hablo directamente con el dibujante y solemos encontrar otro camino que nos guste más a ambos. Debo decir que, por fortuna, lo más frecuente es encontrarte con que mandas un guión vago y temeroso y te lo devuelven convertido en un pedazo de página hecha y derecha, vigorosa, adulta y deslumbrante. De verdad, no hay nada mejor que el que te sorprendan con una página que es mucho mejor de como te la imaginabas. Sé que suena cursi, pero… ¡es mágico! En el caso concreto de Javier, una de las cosas que más me fascina es verle crear maquinarias, naves, herramientas, vehículos extraños... Amigo, es que está hecho para dibujar ciencia-ficción, ponerle a dibujar la odisea de un náufrago en medio del océano es desperdiciarle (hum, ahora que lo pienso, ¿no querías cambiar de registro, Javier?...) En todo caso, todavía le queda mucho por dar y yo confío en que va a sorprenderme bastante en el futuro.

   
El cómic pasó por multitud de cambios antes de llevar a su versión final. Sobre estas líneas, dos ilustraciones y una página de una versión inicial del proyecto.

Javier, éste es sólo tu segundo cómic publicado. ¿La experiencia ha sido muy distinta a la de hacer La tempestad? ¿Te notas cambiado?

J. Peinado: Bueno, aunque me he visto más suelto y he podido mejor con la disciplina de dibujar cada día, todavía no estoy contento con mi técnica, supongo que eso es bueno y malo a la vez (veo mucho margen aún para explorar y mejorar). Con La tempestad tenía la ventaja (y desventaja) de hacerlo todo con el ordenador; muchos me han dicho que no tenían ni idea de que fuera totalmente digital cuando se lo he comentado, y mi intención era que no lo pareciera. Pero mientras que por un lado me permitía hacer líneas muy limpias y curvas perfectas, en los detalles pequeños o líneas rectas y quebradas me daba muchísimo trabajo, al tener que estar corrigiendo a menudo. Además el monitor de un ordenador no te da pistas de a qué tamaño estás trabajando, y cuál es el grosor de línea que estás aplicando. En Héroes del espacio he vuelto al lápiz y el pincel (el color sigue siendo digital porque me gusta el color plano). También tiene sus ventajas y sus inconvenientes, pero me lo he pasado mejor y me he sentido dibujando de nuevo de verdad. Aún tengo que mejorar mucho mi técnica de entintado...¡y conseguir un escáner DIN A-3!

Y para acabar, una curiosidad para Javier: En Entrecomics Alberto García apuntaba una curiosa similitud entre una viñeta de Héroes del Espacio y la portada de La Isla Negra de Tintín. ¿Es coincidencia o intencionado?

J. Peinado: Pues la verdad es que ha sido una total coincidencia, pero siempre es de agradecer que le mencionen a uno en la misma frase que a Hergé. La portada de La Isla Negra seguramente la habré visto muchas veces en las tiendas, pero no la tenía en mente en absoluto. ¡Al menos no de forma consciente!

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Los interesados en la obra de ambos autores pueden seguir el blog de Santiago García o el blog de Javier Peinado, así como consultar nuestra ficha de Santiago García.

Entrevista realizada por e-mail en septiembre de 2009. Documento creado en septiembre de 2009.