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Entrevista: Javier de Isusi

Por Juan Manuel Anguas "Angux" (*)

 

Portada de 'Ometepe' (Astiberri)

Este mes de noviembre ha llegado a librerías Ometepe, el nuevo trabajo de Javier de Isusi (Bilbao, 1972) tras concluir su tetralogía Los viajes de Juan Sin Tierra (2004-2010). Esta vez se trata de una obra en colaboración con el guionista Luciano Sarracino, de nuevo para Astiberri Ediciones, y que gira alrededor de las leyendas y relatos populares sobre una isla de Nicaragua (+) que da nombre al cómic.

Si bien es verdad que la isla de Ometepe sirvió para conoceros, Luciano Saracino y tú, e incluso para encontraros a vosotros mismos y tomar ambos la decisión de dedicaros al mundo del comic de una manera profesional, ¿Qué os ha hecho regresar a aquella isla, mentalmente, para dedicarle este tebeo? ¿Cómo fue aquel encuentro y aquella decisión de dedicaros al mundo de la historieta? ¿Cuánto crees que tuvo que ver la magia de la isla para esto?
La verdad es que ese lugar ha estado en nuestras historias desde el principio. El primer guión que escribí de la serie de Juan Sin Tierra fue el de La isla de Nunca Jamás (que se desarrolla en Ometepe) y las primeras historias que publicamos juntos Luciano y yo fueron Flores en el vientre y Dragones Verdes, que aparecen recogidas en este volumen. Creo que siempre nos hemos sentido un poco en deuda con la isla y este volumen es un intento de hacer justicia con el lugar en que ambos decidimos dedicarnos a hacer historietas. En cuanto a la magia del lugar... bueno, eso es siempre subjetivo, a nosotros nos resultó mágica, dudo que a los lugareños les resulte así. Pero sucedió que Luciano y yo nos encontramos allí, y fue como encontrarse el hambre con las ganas de comer en una despensa repleta. ¡Esa isla es un hervidero de historias!

En algunas ocasiones, acudiendo a las leyendas, podemos descubrir las entrañas de una cultura. La tierra de donde es originaria, parece desnudarse ante nosotros y exhibirse tal cual es, nos muestra sus miedos, sus costumbres, su folclore…a través de estas, nos ayudáis a conocer esta parte olvidada del mundo, pero ¿Cómo describirías la Ometepe actual? ¿Qué hace que tanta cantidad de leyendas sean originarias de una pequeña isla?
En realidad yo no puedo hablar de la Ometepe actual ni real. Sólo de la Ometepe subjetiva, la que percibí. Dicho esto también diré que para mí hay una potencia encerrada en esa geografía tan espectacular que despierta de algún modo las ansias creativas; eso hace que para el viajero todo resulte como de cuento. Mi sensación es que pasa en todos los lugares con geografías especialmente accidentadas, como Río de Janeiro, Machu Picchu o más cerca Granada o San Sebastián, pero este sería un tema largo de desarrollar que excede el espacio de esta entrevista. En cuanto a las leyendas, es cierto que la isla está plagada de ellas, y que en este volumen sólo aparecen unas pocas. También es cierto que eso no es exclusivo de Ometepe, toda Latinoamérica tiene de una u otra manera ese espíritu contador en el que se mezclan realidad y fantasía de tal modo que las historias se pasean entre uno y otro mundo con total impunidad. Nuestra percepción subjetiva fue que en Ometepe eso se hace especialmente evidente.

Con esta obra te hemos visto regresar (tras las aventuras de Vasco en la recomendabilísima Los viajes de Juan sin Tierra) a Ometepe en particular y a Latinoamérica en general. Te vemos muy vinculado con aquella tierra. ¿Qué hace de esta que la elijas como marco para contar tus historias?
No ha sido nada buscado, simplemente ha llegado así. Hombre, de Latinoamérica puedo hablar porque algo la conozco, y tiene muchos elementos que a mí me interesan especialmente, desde sus realidades sociales (con revoluciones incluidas) hasta su arte narrativo pasando por el tema indígena. De todos modos esa presencia Latinoamericana está en Los viajes de Juan Sin Tierra y en Ometepe, pero tengo muchos otros proyectos (publicados y no publicados) totalmente ajenos a ese continente, lo que pasa es que la serie de Los viajes de Juan Sin Tierra es larga y me llevó siete años de trabajo y parece que no he hecho otra cosa. Si luego encima cuando la acabo lo primero que saco es un volumen que sigue en el mismo escenario...

De la misma manera, has elegido el comic como formato transmisor de tus historias, ¿Qué destacarías de este formato por encima de los otros?
Una de las cosas más destacables, aunque no quede bien que lo diga, es su inmediatez, se lee muy rápido y eso lo convierte en un medio muy ágil (para el lector, no para el autor). En estos tiempos de saturación informativa yo como lector a menudo agradezco lecturas ágiles y rápidas, y esto no pocas veces es una ventaja respecto a la novela escrita. Otro aspecto a destacar es su complicidad con el lector: es el lector quien pone su ritmo a la lectura. El autor le da unas pautas pero luego es el lector quien escoge qué ritmo meterle a las páginas y esto, para mí, es una ventaja respecto a los medios audiovisuales. Y tanto como lector o como autor para mí es un gusto estar en un medio en el que la palabra y el dibujo tengan la misma importancia. Me siento muy a gusto en él.

 
"A estas historias -que tienen cierta carga poética algunas de ellas- les venía muy bien el tono cálido y sugerente de la acuarela."

En esta ocasión cambias la técnica empleada y, a diferencia de Los viajes de Juan sin Tierra, te decantas por el color y la acuarela en lugar de la tinta y el blanco y negro. ¿Te apetecía jugar con el color a nivel narrativo o se debe a otra causa?
Sí, fue pura apetencia personal. Aparte, a estas historias -que tienen cierta carga poética algunas de ellas- les venía muy bien el tono cálido y sugerente de la acuarela. Además en ese momento estaba a punto de embarcarme en un proyecto -que al final no he hecho- en el que quería usar esa técnica. Estas historietas las usé como prueba, para rodarme, al principio ni siquiera sabía si llegarían a conformar un libro publicable.

Como decíamos te decantas por el color, pero no es usado de la manera más "tradicional" o realista. Por ejemplo, donde la historia habla de "dragón verde" o "charco verde" tu utilizas el color rojo para ilustrarlo
Sí, es que el color figurativo y realista puedo apreciarlo como espectador pero no me interesa como creador. En este caso experimenté usando sólo dos colores que me gustan mucho precisamente por su potencia evocadora, el siena tostado y el gris de payne. Luego, bueno, resulta que hay dos historias en los que se menciona el color verde y el dibujo no acompaña ¡Y da lo mismo! Es otra de las ventajas de este medio de expresión que es el cómic. Si el texto dice "dragón verde", me parece que no hace falta que el dragón sea verde, ya lo dice el texto. Hay hasta cierta profundidad añadida en el dibujo cuando éste no casa exactamente con el texto pero se lee perfectamente como una unidad.

Hay historias como la titulada "flores en el vientre" de la que ya existía una versión antigua dibujada por ti y que se ha rescrito y redibujado para la ocasión. Si comparamos una versión y otra, podemos encontrar múltiples diferencias entre la que destaca un dibujo menos "claro". ¿A qué se debe este cambio? ¿Forma parte de tu evolución como dibujante?
Sí, sin duda. Es éste el camino por donde voy tirando, un dibujo menos claro y más suelto. Y aún tengo que soltarme mucho más. En esta historia en concreto podía haber hecho un dibujo aún mucho menos claro, una historia que te cuentan como historia real pero te habla de fantasmas pintores... es una historia con los contornos difusos.

Está claro que la principal protagonista de vuestra historia es la isla de Ometepe, sin embargo, utilizáis como hilo conductor un personaje ya conocido por los lectores de Los viajes de Juan sin Tierra y que, de alguna manera, abre el libro con su llegada a la isla y lo cierra con su "marcha".
Es que en el guión que me mandó Luciano, ese personaje del que hablas, que en el libro es llamado "gringo loco", se suponía que era yo mismo. O sea, que me tenía que dibujar a mí mismo en una historia absolutamente ficticia que... Bueno, lo entendí como una manera por parte de Luciano de corresponderme el que yo hubiera creado para la serie de Juan Sin Tierra el personaje de Héctor Germán, que estaba basado en él; pero no me apetecía nada dibujarme a mí mismo. Pensé que dado que el nombre que le daban al personaje, gringo loco, era el nombre que le daban a Juan Sin Tierra en uno de los volúmenes... pues era un buen guiño al lector dibujar al propio Juan Sin Tierra, así podríamos conocer alguna de esas aventuras que le habían pasado en sus viajes. Lo curioso es que no haya sido yo el guionista de esas aventuras.

En Los viajes de Juan sin Tierra, si se está atento, el lector puede presenciar como os conocisteis Luciano y tú. ¿Hay alguna anécdota de vuestra estancia en la isla que se vea reflejada también en este tebeo?
Sí, en la primera de las historias, "No recogerás nada de lo que encuentres en el Charco Verde", Gringo Loco encuentra una mandarina y una manzana en un lugar en el que no hay ni mandarinos ni manzanos. Eso nos pasó a Luciano y a mí en ese lugar, en el Charco Verde, encontramos dos mandarinas y dos limones. Al igual que el Gringo Loco no los cogimos, tenemos demasiado respeto por las historias. Por cierto, que en una de las historietas aparecemos en el fondo Luciano y yo charlando, que es lo que más hicimos todo el tiempo que coincidimos en la isla.

Viñeta de 'Ometepe' con dos lugareños frente a la isla que da título al cómic, formada por
dos volcanes unidos entre sí y situada en el interior de un lago. Clic para ver la página.

Conseguís narrar de una forma muy poética cada una de las leyendas de las que habláis en vuestro libro. No he podido evitar, al leerlo, recordar al escritor uruguayo Eduardo Galeano. ¿Crees posible alguna influencia en este sentido? Y en el dibujo, ¿cuales destacarías como tus principales influencias?
Sí, claro, Galeano es todo un referente en muchísimos sentidos, hasta pensamos en contactar con él por ver si nos escribía alguna línea. Luciano, como Galeano, es escritor y periodista, y como él es un enamorado de las historias; por supuesto que hay una conexión fuerte con su obra. En cuanto a las influencias en el dibujo en este caso podría hablar de dos básicamente: una es la obra de Gipi, cuando hablaba antes de encaminar mi dibujo hacia una mayor soltura... bueno, Gipi es un referente bastante evidente para mí, y también Sfar (aunque éste no es evidente). Pero sobre todo quien más me ha influido es Leticia Ruifernández, que es mi compañera y es una gran acuarelista.

Hablando de esto. A la hora de contar historias, ¿crees que las influencias deben venir directamente del medio o, por el contrario, debe tener otras influencias alejadas de nuestro formato?
No, qué va. Las influencias pueden venir por cualquier lado. Las influencias más hondas no se producen por imitación de estilo sino por identificación en los conceptos. En ese sentido puede influirte cualquier cosa, lo mismo una charla, un río o un edificio. Lo que pasa es que tal vez son influencias más difíciles de definir e identificar.

¿Entiendes, por tanto, que haya autores de tebeos que manifiesten no leer tebeos?
Mmm... se me hace difícil de creer, a menos de que sean autores que lo hacen simplemente como trabajo alimenticio. Pero yo de esos, en este país, no conozco a ninguno, básicamente porque no es un trabajo que alimente mucho. En general los que estamos en esto lo hacemos en gran parte por una vocación ineludible.

Si atendemos a composición de página "Dragones verdes" resulta sorprendente por la diferencia con el resto de las historias que componen vuestro tebeo. ¿Responde esto a alguna particularidad en concreto?
"Dragones Verdes" conoció una primera versión hace ocho o siete años y la tuve que redibujar para mantener la coherencia gráfica del libro, pero la composición de las páginas es la original. Es una historia muy diferente a las demás porque no parte de ninguna leyenda ni historia que hayamos oído, es una historia totalmente inventada, y nos venía bien que eso quedara marcado de alguna manera también en el dibujo; de ahí mantener la composición original de las planchas, precisamente porque es evidente la diferencia con el resto del libro. La historia se le ocurrió un día (hace ya ocho años) a Luciano mientras escuchaba la canción "Dragones Verdes" de Pedro Guerra (+). Nos encajaba perfectamente en el libro porque necesitábamos una historia que se hubiera inventado Gringo Loco para Margarita y que tuviera relación con la isla. Ésta era perfecta hasta por el detalle de que Gringo Loco inventaba esta historia a partir de los ojos de Margarita, y Pedro Guerra compuso esa canción a partir de los ojos de una chica también.

Muchas de estas historias nos hacen pensar en el vínculo y ejemplo de la mujer con la Madre Tierra. Una de ellas nos cuenta como una mujer sin pechos trae la sequía; otra, como una bella mujer consigue atraer a un espíritu todas las noches para que le "siembre" flores en el vientre; e incluso, en la leyenda de Ometepe, se vincula a una mujer con el nacimiento de la isla y sus pechos con los dos volcanes que la adornan.
Sí, en todas estas historias hay una presencia femenina muy fuerte, salvo en la mencionada "Dragones Verdes", en cuyo caso la mujer está implícita y lo descubrimos después, cuando leemos la siguiente historia, Fiesta en Sinacapa. Es lo que pasa por hacer un libro sobre una isla con dos volcanes que en realidad son dos inmensas tetas...

 
"Somos lo que contamos que somos. Para la supervivencia de un pueblo, de las personas, el relato que se hacen de sí mismos es fundamental."

A título personal, ¿que aprendizaje te trajiste de la isla, sus gentes y sus leyendas?
Una frase que luego convertí en la frase principal de La isla de Nunca Jamás: "somos lo que nos contamos que somos". Fue un gusto inmenso escuchar las historias que me contaron los lugareños, las historias de la revolución sandinista, conocí a un hombre que incluso había luchado junto a Sandino de joven, las de la dictadura de Somoza... historias de muerte y revolución, y en medio, como quien no quiere la cosa duendes, fantasmas y brujos. Y todas ellas (contadas con sonrisa) tenían la misma categoría de "historias verídicas que sucedieron ayer mismo". Entender lo fundamental que es para la supervivencia -de un pueblo, de las personas- el relato que se hacen de sí mismos. Los poderosos esto lo saben perfectamente, y de ahí su afán por controlar los medios de comunicación; de ahí también la gran importancia de mantener viva la tradición oral, porque ahí no pueden entrar tan fácilmente.

¿Esperas algún aprendizaje o reflexión del lector de vuestro tebeo?
No, espero que lo disfruten, y que les llegue como un aroma, una sensación de haber viajado un poco.

Recomiéndanos un tebeo...
Últimamente he disfrutado mucho con Crónicas de Jerusalén, de Guy Delisle. Es uno de esos libros que te hacen sentir como si hubieras comprado un billete muy muy barato para un gran viaje.

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(*) Juan Manuel Anguas "Angux" (1975), es uno de los impulsores de Escoge (Escenario del Cómic de Getafe), una jornadas culturales sobre historieta que en 2012 han celebrado su segunda edición. También ha escrito varios blogs sobre cómic, como La Caraviñeta, El Hojeador o Autores en obras.

Entrevista realizada por Juan Manuel Anguas "Angux" para su publicación en Guía del Cómic. Página creada en diciembre de 2012.