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Entrevista sobre 'Yes we camp!'
con Pere Mejan y Tomeu Pinya

Por Jose A. Serrano

 

Portada de 'Yes we camp! Bocetos de una (r)evolución' (Dibbuks)

Yes we camp!: Trazos para una (r)evolución es el título de un volumen colectivo que publicará Dibbuks a finales de agosto, y en el que diferentes autores dan su visión sobre el movimiento 15M, principalmente en forma de historietas cortas e ilustraciones. Paco Roca, Miguel Gallardo o Jan son algunas de las firmas más reconocibles que participan en el libro, que suma más de 40 colaboradores en total. Para saber más del proyecto, su gestación e intenciones, contactamos con los dos coordinadores de la obra, Pere Mejan, dibujante de La revolución de los pinceles y Tomeu Pinya, autor de La marea de San Pedro.

Si no me equivoco, ambos coincidisteis en la Acampada de Plaça Catalunya, en Barcelona.  ¿Cómo surge exactamente el proyecto de Yes we camp! y cual es vuestro objetivo con el libro?

Pere Mejan: Si, ambos quedamos un día en la acampada de Plaça Catalunya. Al terminar la asamblea, y mientras la plaza resonaba con el estruendo de la cacerolada, nos dirigimos hacia donde estaba la comisión de difusión, con ánimos de ponernos a trabajar. Era un hervidero de gente atareada... No hubo manera de poder hablar con nadie y concretar nada... algunos días más tarde tanto Tomeu como yo estábamos implicados con el movimiento, participando de comisiones y asambleas locales. Pero nos quedaba el gusanillo de hacer algo en nuestro propio medio (el del cómic). Queríamos utilizar difundir las ideas del movimiento utilizando el lenguaje en el que nos movemos. Creemos que gracias a ello podemos hacer llegar las ideas unos pasos más allá. Quién sabe si con ello logramos que alguien que ve todo esto desde lejos sienta curiosidad y gracias a ello pueda acabar participando... 

Aunque el objetivos del libro es hablar del 15M usando el dibujo, y el grueso del libro lo forman historietas cortas y algunas ilustraciones hay varios colaboradores que  cuya aportación es un texto, no una historieta ni una ilustración.  ¿En qué punto decidís incorporar también textos para acompañar a las historietas y por qué?

P. Mejan: En los primeros momentos de incubación del proyecto ya teníamos claro que queríamos incorporar textos entre las páginas de cómic. No recuerdo ni que lo discutiéramos. Para ambos era algo que surgía de manera totalmente orgánica. Seguramente porque en los días previos mucho de lo que habíamos absorbido era gracias a personas que lo escribieron... Pensábamos que incluir texto era una manera de integrar todo lo que la gente quisiera contar, de aportar otros puntos de vista y de hacer llegar las ideas a gente no tan acostumbrada a leer cómic. Como ya he dicho planteamos esto como una herramienta de difusión, y creemos que de este modo llegamos un poco más lejos.

Tomeu Pinya: Creímos que un libro mixto sería capaz de llegar más lejos que uno solamente con dibujantes. Los textos son capaces de decir las cosas en menos espacio que las historietas, y aportan diversidad y en algunos casos más profundidad, creo yo. También está la ventaja de que mientras que dibujantes y guionistas tenemos que documentarnos cuidadosamente antes de montar la historia, los escritores son gente con mucha experiencia en su ámbito (científicos, economistas, catedráticos...), que domina aquello de lo que está hablando con una autoridad en la materia de la que nosotros no podemos disfrutar. Contar con la colaboración de gente así ha sido una maravilla.

Entre los colaboradores "literarios" se encuentra gente como el divulgador científico Eduardo Punset o el periodista Iñigo Saénz de Ugarte, en principio ajenos al mundo del cómic y la ilustración. ¿Cómo contactáis con ellos?

P. Mejan: Usamos el nada desdeñable método de "conozco a tal que conoce a tal que conoce". Creamos un mail genérico que se distribuyo tanto a conocidos como a aquellos que por su implicación deseábamos poder incluir en el libro. Obtuvimos silencios, negativas y, alegremente, más confirmaciones de las que hubiéramos podido imaginar. Las primeras horas fueron angustiosas. Bombardeamos con decenas de mails y nos sentamos a esperar respuestas... Creo que si hay un punto de inflexión en todo esto fueron esas primeras horas de espera... De las respuestas dependía todo... 

T. Pinya: Sí, era cuando aún no teníamos editorial ni colaboraciones confirmadas... En aquel momento, era difícil saber si era posible sacar el libro adelante: sin editorial es difícil que la gente se anime a colaborar, ya que no saben si su esfuerzo será visible algún día, y sin autores es difícil que una editorial se interese... En cuanto hubo editorial (al segundo día, en menos de 24 horas), fue más fácil presentar la idea como un proyecto sólido y atractivo en el que participar.

¿A la hora de plantearos una lista de posibles colaboradores, cómo prepararais la lista de "con quien contactar"?  Lo pregunto porque en la lista de autores de cómic que colaboran, hay algunos  que sí se habían manifestado públicamente sobre el movimiento 15M (ya fuera con declaraciones o  realizado ilustraciones, viñetas o alguna historieta relacionada más o menos directamente, sobre el tema) pero a la gran mayoría no les conocía posicionamiento alguno al respecto...

P. Mejan: Hay que apuntar que nos hemos movido con un margen de tiempo muy apretado. A las pocas horas de plantear la idea ya teníamos editor, y no solamente esto, sino que además estaba dispuesto a implicarse y renunciar también a su parte de los beneficios para lograr un precio lo más bajo posible, contribuyendo así a la difusión de las ideas. Gracias a las redes sociales veíamos quienes estaban más implicados con el "movimiento". En algunos casos por conocerlos personalmente, en otros, tal y como dices, por mostrarse activamente. Había una premisa que teníamos muy clara: solamente queremos que participe gente que pueda hacerlo por implicación con el movimiento. Era importante que surgiera desde dentro y estuviera hecho con el corazón. Esto y no otra cosa ayudaría a difundir las ideas.

T. Pinya: Hicimos una lista con la gente que queríamos que estuviera o que creímos que querría estar, eso incluyó desde admirados desconocidos (Vicenç Navarro, Federico Mayor Zaragoza, Isaac Rosa, Carlos Giménez, Paco Roca...) hasta dibujantes o escritores cercanos a nosotros (Fabián Plaza, Ximo Abadía, Alex Orbe...). Afortunadamente casi todo el mundo tiene hoy día web y correo, así que es relativamente fácil establecer contacto. Nos ayudó mucho Rosa Mª Artal, que aunque estaba inmersa en su propio proyecto, nos facilitó muchos contactos muy útiles y se mostró en todo momento entusiasmada con el libro. Querría agradecerle muy especialmente su ayuda.

 
"Había una premisa: que participe gente por implicación con el movimiento. Era importante que surgiera desde dentro y estuviera hecho con el corazón."

El libro se cerró a finales de julio, por lo que se ha gestado en poco más de dos meses desde el inicio del movimiento 15M, lo cual es un tiempo récord para un libro de 128 páginas.  En ese sentido, algunos colaboradores (como Santiago García y Pepo Pérez, por ejemplo), creo que aprovechan textos o cómics que ya habían realizado en este tiempo.  ¿Es correcto? ¿Os habéis encontrado con gente que le hubiera gustado participar pero se ha quedado fuera del libro por falta de tiempo material? 

P. Mejan: El libro se ha movido en escasamente un mes... Eso ha hecho que mucha gente se haya quedado fuera o haya podido participar con menos de lo que habría querido. algunos por falta de tiempo han colaborado con trabajos ya realizados (pero igualmente validos por su contenido). Otros nos dijeron que no para luego sorprendernos con algún trabajo inesperado. Ha sido una gozada ir recibiendo trabajos, sobre todo teniendo en cuenta los plazos... La verdad es que no tengo suficientes palabras para mostrar mi gratitud hacia su esfuerzo y confianza.

T. Pinya: Ha sido fantástico. Ha habido casos de gente que muy amablemente nos ha dicho que no se sentía capaz de sacar algo digno con el tiempo que había, gente que ha llevado al límite las fechas de entrega para conseguir participar y decir lo que pensaba... pero siempre desde una actitud muy positiva. Creo que eso es lo mejor del movimiento, la ilusión que ha despertado en gente muy diversa.

Mencionas que algunos autores han participado con trabajos ya realizados, lo que puede traer a colación una pregunta al lector que pueda estar interesado: ¿qué porcentaje aproximado del libro es totalmente inédito realizado para la ocasión?

P. Mejan: A grosso modo creo que aproximadamente el 80% del libro es de creación expresa. Quienes no disponían del tiempo cedieron antiguos trabajos. Algunos de esos trabajos son también muy recientes. Habían aparecido en prensa u otros medios. Nos pareció bien sumarlos al libro, porque por encima de todo servían al propósito de este. Esos trabajos aportan, a mi juicio, un vinculo con la realidad del momento. Son como un punto de anclaje con lo vivido, algo que ya estaba ahí contando y transmitiendo, y que ayuda a sostener el resto de contenidos.

T. Pinya: Yo te lo puedo decir exactamente: de 47 autores, 36 han creado contenido nuevo. De todas maneras, el contenido “reciclado” es tan actual e interesante por su contenido como el hecho exprofeso, com dice Pere. Por ejemplo, hay una historieta de Carlos Giménez que escogimos del España una, grande y libre, que pone los pelos de punta: trata todos los temas tan en boga ahora, exactamente igual que ahora, estando dibujada en plena transición.

En cualquier caso, de la parte de trabajos ya realizados que se recopilan en Yes we camp!, si bien algunos se han podido ver en internet (caso de la historieta de Santiago García y Pepo Pérez) otros creo que sólo han tenido una difusión "analógica" e incluso limitada geográficamente por uno u otro motivo.  Por ejemplo, creo que la aportación de Paco Roca es una de las entregas de su serie para el diario Las Provincias, de distribución restringida a la Comunidad Valenciana, y no sé si habrá más casos similares.

P. Mejan: Hay varios casos de aportaciones que han aparecido de manera dispersa. Nos pareció buena idea aglutinarlas, y de ese modo lograr que llegaran al mayor número de gente posible. La verdad es que se ha dicho mucho, se ha trabajado mucho, y en muchos frentes (y queda mucho por hacer, y se hará mucho). Creo que este libro es solamente una pincelada más de este gran lienzo que se está pintando. Nuestro objetivo ha sido siempre el de difundir y hacer llegar las ideas. Por eso creímos importante incluir todo lo que se pudiera... Personalmente estoy muy satisfecho del resultado. De todo el esfuerzo vertido por quienes han colaborado. Cada historieta y cada texto son solamente el cabo de un hilo que invita al lector a seguir pensando. Son simplemente ideas que acompañan esta realidad que vivimos. Somos simplemente personas que hemos decidido decir la nuestra de la mejor forma que sabemos: con nuestro trabajo. Sin complejos. Este libro es un granito de arena más que suma su voluntad a las miles de personas que desde las plazas y las asambleas luchan, con el enorme desgaste y esfuerzo que ello conlleva, para hacer un mundo más justo para todas.

A título personal, y relacionado con lo anterior, me ha sorprendido ver que alguien como Jan, creador de Superlópez, se haya animado a participar aunque sea de forma breve, y se puede interpretar como un ejemplo de la tan mencionada "diversidad generacional" del movimiento 15M, que no es sólo cosa de jóvenes... ¿Cómo contactasteis con él?

P. Mejan: Jan colabora en la revista Amaníaco. Puesto que yo también lo hago fue relativamente fácil conseguir su mail. Al principio decidió no participar por falta de tiempo. Pero una mañana al abrir el correo estaba ahí su ilustración... le estoy muy agradecido por alegrarme esa semana. Quien todavía crea que el llamado movimiento 15M es un tema de jóvenes debería simplemente sopesar las ideas que de allí salen... no pertenecen a generación alguna, son puro sentido común. Algo por lo que vale la pena luchar se tenga la edad que se tenga. Es precisamente gracias a la suma generacional que el movimiento es tan rico en contenido y debate. Todo el mundo aprende de todo el mundo.

Además del caso de Jan que comentas, ¿hay alguna otra colaboración que os haya sorprendido por inesperada o de la que tengáis alguna anécdota personal?  

P. Mejan: Personalmente me impacto el momento en que Sergio Bleda nos mandaba un cambio de última hora de sus páginas. Tras los hechos del Parlament, en Barcelona, y las cargas policiales, su mujer había decidido no salir a manifestarse junto a él el día 29. Así lo reflejaba Sergio en su historia. Pasada esa fecha Sergio nos mandaba la última página cambiada. Al final su mujer había ido con él y su hijo a la manifestación. Yo todavía tenía muy recientes todas las emociones vividas en la manifestación de Barcelona. Ver como la mujer de Sergio había dado ese paso, haciendo frente a los miedos que pudiera tener, me emocionó. En ese momento entendí el gesto como una proeza, por todo lo que para ella significaría haber dado ese paso, y porque seguramente, además de ella, muchos fueron los que se sumaron a las manifestaciones haciendo frente a esos miedos.

T. Pinya: La verdad es que hubo varios ejemplos de implicación personal muy emocionantes. La dibujante Laura, por ejemplo, me llamó repetidas veces para proponerme a nuevos autores o para consultarme sobre su colaboración. Es una dibujante consolidada, ha trabajado con los mejores, y ahí estaba, ilusionadísima con sacar un poco de tiempo de su montaña de trabajo para aportar algo. Cosas como ésta han sido constantes y una auténtica satisfacción.

¿Hubo algún "reparto de temas" a tratar entre los diferentes colaboradores?  

P. Mejan: No, solamente se les dijo que se quería que su colaboración partiera del corazón y que, a modo orientativo, podían hablar de donde venían las ideas que habían generado el movimiento, o la situación que lo había causado, o que era el movimiento y sus ideas, o hacía donde creían que se encaminaba... Partíamos de la idea de que tenía que ser algo personal.

T. Pinya: Estuvimos pensando en hacer algo así, pero creímos que era mejor no dar indicaciones, aún a riesgo de encontrar lugares comunes. El resultado personalmente me gusta mucho: no sólo hay pocas repeticiones sino que, una vez ordenadas, las distintas aportaciones tienen un sentido global que funciona como un tiro.

 

El ambiente de Acampada Sol, reflejado en una viñeta de Paco Roca que aparece en el libro.

Yes we camp! fue uno de los lemas que se pudieron ver en las pancartas de las acampadas.  ¿Algún motivo en particular para escogerlo como título para el libro?  ¿Se centra en las acampadas propiamente como podría desprenderse de ese título o podremos encontrar una mirada amplia al movimiento 15M más allá de los campamentos improvisados que se establecieron espontáneamente?

P. Mejan: Ciertamente nos apropiamos del lema. Nos gusto su doble vertiente. Lo cierto es que navegábamos por los rápidos a toda velocidad hacía la fecha de entrega. Debíamos escoger un título y barajábamos varias opciones que no nos convencían. En esos momentos Sergi Massot, un compañero de la acampada de Sant Cugat, pasó por la terraza en la que Tomeu y yo debatíamos. Se sentó, preguntó que discutíamos, nos lanzó la propuesta y se fue con la misma espontaneidad con la que llegó. Ese acto de mística oportunidad nos pareció suficiente buena razón para quedarnos con el nombre.  Las acampadas han sido una parte muy importante del movimiento. Sin ellas no se habría generado del mismo modo. A mi juicio han sido imprescindibles. Ha sido, sin duda, la parte más visible del movimiento. Hacer referencia a ellas era inevitable. El libro viaja más allá, y se sumerge en las ideas. 

T. Pinya: A mí me encantó el título desde el momento en que lo propuso Sergi: me parecía fresco, sugerente, y para mí era importante que no contuviera la etiqueta "15M", al fin y al cabo nosotros no representamos al movimiento de ningún modo.

¿Qué le diríais a aquellos que pueden pensar que Yes we camp! es un intento de  "aprovechar el tirón" del 15M para lanzar comercialmente un libro?

P. Mejan: Imagino que es inevitable que surjan esas ideas. Sinceramente me sabe mal que así sea. Este libro está hecho desde las entrañas, como una herramienta más para difundir las ideas que propone el "movimiento". Es un intento de llegar a personas que ven todo esto con cierto escepticismo desde la lejanía. Pensamos que el cómic es un lenguaje suficientemente bueno como cualquier otro para transmitirlas. Creemos que estar en las librerías especializadas nos da un poquito más de difusión, llegando un poquito más allá de los canales habituales. Por nuestra parte, y como ya he dicho, tanto los autores como el editor hemos renunciado a beneficio alguno. Tenemos un objetivo que es difundir las ideas, no lucrarnos con ellas. Del precio de portada se han rebajado esos beneficios para intentar hacer el libro lo más accesible posible. Se está cobrando únicamente los gastos de impresión y distribución. 
     Todas las personas que han participado lo han hecho porque creen en lo que está pasando. Creen en la capacidad de las personas de transformar su alrededor y crear un mundo mejor. No sé si con este proyecto lograremos nuestros objetivos, ni tan siquiera sé si lo hemos hecho de la mejor forma que podríamos haberlo hecho. Pero lo que sí puedo afirmar es que ni ha sido un acto oportunista, ni un proyecto comercial. Puede que hayamos cometido un error, el tiempo lo dirá, y de ser así aprenderemos y seguiremos luchando. Somos dibujantes, guionistas y escritores que han decidido aportar su granito de arena a una causa que día a día nos empuja a seguir creciendo como personas. Lo hemos hecho del mejor modo que sabemos, con toda la buena voluntad del mundo y de corazón... Porque creemos que otro mundo es posible y vale la pena luchar por él.

T. Pinya: Sólo añadiría que después de estos dos meses de duro trabajo y de noches sin dormir para sacar adelante este proyecto, me importa relativamente poco que unos cuantos piensen que los participantes queremos aprovecharnos del 15M. Hemos dejado claro que no es así y es cosa de ellos si nos creen o no.
Me importa mucho más que el libro llegue a gente que haya tenido dificultades para entender lo que significa, ya sea por falta de costumbre de usar las redes sociales, por timidez a la hora de acercarse a una asamblea, o por prejuicios de otro tipo. Si alguna de estas personas coge el libro y éste le da alguna clave para seguir informándose, para acercarse o participar de alguna forma en lo que está pasando, creo que habremos conseguido lo que queríamos.

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Para más información sobre Yes we camp! (listado detallado de colaboradores, características, etc), consulta la ficha del cómic.

Entrevista realizada por Jose A. Serrano. Página creada en agosto de 2011.